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PROVINCIAS AMIGAS, y no tan amigas…

España es un país diverso. Esta diversidad se muestra en las distintas regiones: 17 comunidades autónomas y dos ciudades autónomas (Ceuta y Melilla), que aglutinan en total medio centenar de provincias. Un territorio con una gran variedad de culturas, tradiciones, gentes, paisajes… En definitiva, un país único.

En Invierte en Tu Descanso os proponemos una encuesta para conocer mejor las afinidades entre provincias españolas. Nos gustaría conocer tu opinión. Te invitamos a participar y enviar la encuesta siguiente.

¿Quieres saber qué provincias se llevan mejor? ¿y cuáles peor?
Participa y podrás ver todos los resultados.










Ciudades hermanadas

El concepto de ciudades hermanadas surgió en Europa al poco de finalizar la II Guerra Mundial. El objetivo era ayudar con este hermanamiento a unir los países europeos que se habían visto enfrentados y traumatizados por este conflicto. A la vez, que este ánimo de unidad ayudase a reconstruir el continente. Hoy en día este movimiento ha cruzado fronteras y ya existe en todos los territorios.

El fin último de las ciudades hermanadas es el de generar un sentido de unión. Es una herramienta utilizada en Europa para que los 27 países miembros tengan un sentimiento de mayor cohesión y pertenencia a esta región común.

A través del hermanamiento de ciudades, los ciudadanos de cada uno de los territorios hermanados conoce en primera persona las costumbres, tradiciones, personalidad, cultura de sus ciudadanos hermanos. Como señala la UE, el hermanamiento entre ciudades permite: “intercambiar experiencias y desarrollar proyectos conjuntos en campos de interés común como la educación, el medio ambiente, el desarrollo económico y la cultura”.

Provincias amigas

Esta herramienta se ha desarrollado en los últimos tiempos y ha aumentado la dimensión. De este modo, también encontramos provincias hermanadas como por ejemplo, las provincias de Je-ju en Corea del Sur y Hainan en China. Y territorios hermanados de distintos continentes como Córdoba (España) y Córdoba (México y en Argentina), haciendo un guiño a su homonimia.

La rivalidad entre provincias

Pero, la rivalidad entre provincias también es un hecho. Ya sea por razones de rango, políticas, futbolísticas, lingüísticas… en nuestro país encontramos provincias y ciudades que se llevan peor. Desde aquí lanzamos una idea. Quizá el hermanamiento les ayudaría a superar esas diferencias y buscar lazos de unión.

 

El rango, un factor de rivalidad

Siempre se ha dicho que el pez grande se come al pez chico. Y esto es lo que ocurre en muchos casos donde una ciudad, por ostentar el cargo de capital de la región acapara mayor inversión pública y se desarrolla más ampliamente que otra de las ciudades, que también son importantes en esa comunidad o provincia. Muchas veces, la capital no es la ciudad más poblada ni con más territorio (pez grande), pero simplemente por ser capital, se convierte en la ciudad más relevante.

Ejemplos de esta rivalidad entre capital y ciudades importantes las encontramos en todo el territorio nacional. Por nombrar algunas de estas rivalidades: Valencia y Alicante, Sevilla y Málaga, Oviedo y Gijón, La Coruña y Vigo, Bilbao y San Sebastián, Toledo y Talavera de la Reina.

La historia sigue marcando territorios

La historia de España explica la razón de que existan territorios y culturas tan diversas y dispares. Si nos remontamos a la Edad Media, España era el país de los cinco reinos (Coronas de Castilla y de Aragón, Reinos de Portugal y de Navarra y el emirato de Granada) en constante lucha.

De ese pasado encontramos en nuestros días restos de rivalidad. Territorios que quieren conseguir su independencia ya sea del país o de la Comunidad Autónoma. En este último caso se encuentra la provincia de León, que quiere dejar de pertenecer a la comunidad de Castilla y León, reconociéndose así su importancia en la historia de España, donde el Reino de León fue uno de los más importantes y con mayor territorio. Su objetivo no es dejar de pertenecer a España, pero sí que León sea reconocida como una Comunidad distinta a Castilla.

El fútbol, una razón de peso

No nos podemos olvidar en este artículo de las rivalidades provocadas por el deporte rey, el fútbol. En esta categoría, sin lugar a dudas, destacamos la gran rivalidad que existe entre Madrid y Barcelona. Dos ciudades enfrentadas por dos equipos: Real Madrid y F.C Barcelona. La rivalidad es tal que si uno es merengue “odia” al club Culé y viceversa.

 

Pero, en el fútbol, la rivalidad no es solo entre provincias, también la encontramos por barrios. Ejemplos de este tipo son el Real Madrid y el Atlético de Madrid, el Sevilla y el Betis, el Barcelona y el Espanyol.

 

Los partidos que enfrentan a estos equipos rivales son los derbis más esperados de todo el campeonato. Un Madrid-Barcelona llega a congregar frente al televisor a millones de espectadores allende los mares.

En todos los sitios cuecen habas

Y siguiendo con las expresiones del refranero español, encontramos la que encabeza este apartado. Define perfectamente la cuestión de que en rivalidades, no es España el único lugar del mundo donde se dan.

A nivel internacional encontramos muchos ejemplos de provincias y ciudades enfrentadas. Una de las más conocidas es la que existe entre las ciudades inglesas de Cambridge y Oxford. Esta enemistad se debe a la gran competencia que existe entre sus centros universitarios. Muestra de este enfrentamiento es la regata que se celebra entre los equipos de ambas instituciones, que en el país es tan importante como un Madrid-Barça en España.

Una rivalidad muy curiosa

Además de todos los factores que han generado una rivalidad entre provincias o regiones, podemos encontrar algunos casos de lo más absurdo que han supuesto y siguen suponiendo el “pique” entre ciudades.

De todos ellos, nos llama la atención la rivalidad entre las ciudades escocesas de Glasgow y Edimburgo. Un enfrentamiento que dura ya más de tres siglos y que tuvo su origen en una cuestión casi surrealista. La razón de esta animadversión la encontramos en el pan. Según refleja la historia, hace más de trescientos años hubo una gran pelea entre panaderos de las dos ciudades. El pan de Glasgow dejaba mucho que desear, por lo que los panaderos de Edimburgo decidieron acaparar el mercado, provocando que las panadería de Glasgow se quedarán sin clientes, de modo que fueron muchos los negocios y panaderos que se arruinaron.

Si conocéis las razones más absurdas que han llevado a territorios a enfrentarse, nos encantaría que la contaráis, os animamos a escribirla en el campo de comentarios. No dejéis de responder a la encuesta y así saber más, sobre amores y desamores provinciales. Gracias.

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